Inicio Entrevistas José Manuel Ruiz

José Manuel Ruiz

 “Todavía cobramos una tercera parte de lo que recibe un medallista olímpico”

El palista granadino, abanderado español en los Juegos de Río, 
es uno de los más activos luchadores por la igualdad de posibilidades para los deportistas con discapacidad

El deporte no tiene límites y el esfuerzo que requiere la élite debe ser valorado por igual para cualquier deportista que se precie. Esto es lo que defiende José Manuel Ruiz (Granada, 16 de julio de 1978), abanderado paralímpico español en Río de Janeiro.

El granadino nació sin antebrazo, pero eso no le supuso una merma respecto a quienes le rodeaban. Supo adaptarse a la perfección y, a día de hoy, no siente tener ninguna discapacidad. No en vano, por lo que destaca José Manuel es por una gran capacidad de esfuerzo, constancia y lucha. Todo eso le ha llevado a ser el deportista español con más paralimpiadas a sus espaldas y un total de 24 años vistiendo la equipación española.

El tenis de mesa español es un deporte de gran éxito mundial a nivel paralímpico. Nuestros deportistas compiten incluso con jugadores sin discapacidad, lo que añade un esfuerzo extra y, por ende, un extraordinario nivel de juego al alcance de muy pocos.

El juego rápido y vistoso de José Manuel lo ha llevado a la cima europea y mundial en varias ocasiones. Su humildad, su compañerismo y sus ganas lo empujarán hacia los éxitos que aún le quedan por cosechar. Todo, mientras el deporte evoluciona hacia una igualdad de condiciones y oportunidades para todos los deportistas. Los límites nunca son físicos si la mente dice “puedo”.

¿Qué significa para usted el tenis de mesa?

Para mí lo es todo. Cuando pasas tantas horas de entrenamiento, de concentraciones y competiciones, al final tu círculo de amistad y tu mundo gira alrededor de esto. Desde una de mis profesiones, como es la de jugador de tenis de mesa, hasta el ámbito también personal. Además, gracias a eso conocí a mi mujer. Mi mundo gira alrededor de este deporte que, por suerte, me ha dado más alegrías que tristezas.

¿Por qué eligió este deporte?

Era el único deporte que ansiaba practicar día tras día. Con los demás deportes no sentía el mismo gusanillo. Además, como cada vez veía que se me daba mejor decidí dejar de lado el resto de deportes y dedicarme en exclusiva a él.

¿Qué recuerda de sus inicios?

Recuerdo que, al principio, se me daba bien. Que cada vez que me enseñaban algo nuevo era capaz de ejecutarlo. Y me llama la atención que veía inalcanzables a los jugadores del club cuando iba a entrenar y me di cuenta de que con entrenamiento e interés cada vez estaba más cerca. Y lo conseguí.

¿Cuándo empieza a creerse que puede conseguir cosas importantes a nivel internacional para el tenis de mesa español?

Cuando salí a mi primer campeonato de Europa en 1995. Llevaba apenas 3 años compitiendo y vi que estaba cada vez más cerca del nivel de los mejores jugadores españoles. Me fui marcando metas de menos a más y las iba consiguiendo. Me di cuenta de que podía estar luchando con cualquiera.

Ha sido campeón del mundo y de Europa varias veces, además de las 5 medallas paralímpicas que ya suma después de conseguir el bronce de Río, ¿qué hay detrás de tanto éxito?

Muchas horas de sacrificio y esfuerzo, mucho tiempo que dejas de estar con familia y amigos, por supuesto detrás de mi éxito hay un gran equipo humano. Aunque yo sea quien salga a recoger los premios, sin todo el apoyo que tengo detrás de mí, desde mi mujer, con la paciencia y el saber entender lo que hago, hasta mis amigos, con el apoyo incondicional; entrenador, fisios, médicos, compañeros de entrenamiento… Está claro que sin todos ellos no podría ni yo ser la persona que soy hoy día ni, por supuesto, haber conseguido todos los galardones que estoy recibiendo.

¿Cuál es su reacción cuando le dan la noticia de que será el abanderado de Río? 

En un primer momento la reacción fue un gran salto de alegría. La esperanza es lo último que se pierde, pero las últimas noticias que me llegaron decían que lo más probable es que saliese otro candidato que no era yo. Eso me hizo relajarme un poco y estar menos pendiente. Pero en el momento en que me lo comunicaron fue una gran sorpresa para mí. Al final, cuando son cosas como estas, que no dependen de uno, sino de una decisión de un organismo como era el del Comité Paralímpico, te las tienes que tomar de forma más relajada. Para mí ha significado un reconocimiento a tantos años dedicados al tenis de mesa, un deporte que al Comité le ha dado siempre muy buenos resultados en el ámbito paralímpico. Además, creo que es de justicia que a un deportista andaluz, que nunca había sido abanderado de unos juegos paralímpicos ni olímpicos de verano se le dé la oportunidad.

¿Ese momento fue como se lo había imaginado?

Te lo imaginas de muchas maneras, pero lo que traté fue de disfrutarlo y de que toda la gente que ha tenido algo que ver en mi carrera deportiva o que se sienta identificada conmigo se sintieran partícipes y orgullosos. También se me pasaron por la cabeza imágenes y pensamientos desde los momentos más complicados de mis inicios, de familiares o amigos que ya no están, pero que sí están presentes en nuestra mente y en el corazón, y de mi familia, mi mujer, mis niñas, y todo el equipo que te apoya en los peores momentos, imposibles de evitar en la vida de un deportista.

Antes de los Juegos dijo que este año era aún más difícil conseguir la medalla, ¿qué hacía a esta cita más complicada?

Por suerte, el tenis de mesa es uno de los deportes (si no el único) en el que los deportistas con discapacidad pueden participar en ligas nacionales contra personas sin discapacidad. Eso pasa en todo el mundo, no solo en España. Eso hace que nuestro nivel competitivo cada vez sea mayor, y cuando nos enfrentamos entre nosotros se ven mejores puntos y mejores partidos. Eso hace que, a la vez que es más atractivo para el espectador, sea más complicado para nosotros.

¿Por qué cree que el tenis de mesa español paralímpico tiene tanto éxito y el olímpico no?

Sinceramente, no sabría decirte. La verdad es que en nuestro caso quizá influye la piña que hacemos. Tenemos nuestras desavenencias, como en cualquier familia, pero todo lo que hacemos lo hacemos por el bien de esa persona o por el bien común. Todos los que llevamos tantos años compartiendo tan buenos momentos nos conocemos tanto que prácticamente con solo mirarnos sabemos lo que queremos decirnos. Y ese ambiente que crea tanta complicidad hace que des lo mejor de ti, que estés mucho más tranquilo y que sepas que siempre vas a tener el apoyo de tus compañeros.

¿Qué ha aprendido de otros compañeros que tienen una situación parecida a la suya en el mundo del deporte?

Me quedo con la increíble capacidad de adaptación del ser humano a las condiciones que le ponga la vida si se lo propone y con mucho esfuerzo y constancia. En la Villa Olímpica ves de todo. A mí me impactó ver a  gente que es capaz de comer sin ninguna mano y utiliza los pies con una habilidad sorprendente. 

Y los fines de semana ha competido con el Rivas contra deportistas sin discapacidad, ¿cómo es llevar tantas competiciones distintas a la vez?

Mis competiciones principales son los campeonatos de Europa y del mundo, y Juegos Paralímpicos. Las ligas nacionales o campeonatos de España con gente sin discapacidad me lo tomo como un reto o una meta, pero sin la presión que pueden tener los jugadores absolutos. Yo salgo a ganar, porque ese es mi espíritu, la actitud es innegociable, pero me lo tomo como un entrenamiento para las competiciones paralímpicas, que son las que verdaderamente me importan.

El tenis de mesa es un deporte olvidado en nuestro país, ¿qué tiene que decirle a los medios de comunicación al respecto?

He tenido la oportunidad de conversar con periodistas deportivos, sobre todo con los que comentaban los partidos de tenis de mesa en los Juegos Paralímpicos, y me decían que nunca habían visto este deporte en directo y que les había impresionado. Me gustaría transmitir que el tenis de mesa es un deporte de los que enganchan y apasionan. Y pedirles a los medios que nos dejen un pequeño hueco para acercarlo a la sociedad.

¿Qué Juegos han sido los más especiales?

Me quedo con lo más importante de cada uno. Atlanta fue, a nivel organizativo y de instalaciones, el peor, pero fue mi debut y para mí fue un sueño, algo maravilloso, aunque a nivel deportivo no consiguiera nada además de experiencia. En Sídney viví unos Juegos muy bonitos, muy acogedores y conseguí la plata individual y el bronce por equipos. En cuanto a los de Atenas, no fueron los mejores deportivamente pero, sin embargo, tenía el aliciente de que era la cuna del olimpismo. Los Juegos de Pekín fueron impresionantes a nivel de instalaciones y, teniendo en cuenta la afición que hay en China al tenis de mesa, imagínate lo que supuso para mí jugar una final allí contra la selección china. Los de Londres también estuvieron muy muy bien. Y, para terminar, por supuesto que los de Río han sido muy especiales. Iba como abanderado del equipo español, siendo el deportista de la delegación española con más Juegos a la espalda y logrando una medalla de plata.

Ha tratado con grandes referentes paralímpicos como Teresa Perales o David Casinos, ¿qué se lleva de ellos?

En general, tenemos muy buena relación entre muchos deportistas de la delegación. Sobre todo los más veteranos por ser los que más momentos hemos compartido, a pesar de que es muy difícil que coincidamos por representar disciplinas distintas. A David lo conozco desde Sídney 2000, y a Teresa, también. Quizá con David sí tengo más complicidad por tener una forma de ver el mundo muy parecida a la mía. Solo puedo agradecerles a ambos los consejos que me dieron de cara al momento de ondear la bandera en la ceremonia inaugural.

Los Reyes le recibieron en la Casa Real, debió ser toda una experiencia…

Fue una experiencia muy bonita. Que nos reciba la Casa Real es un acto muy importante. Y además siendo la primera vez en la historia que recibían a deportistas olímpicos y paralímpicos juntos. Así que solo agradecer este gesto, que busca una inclusión 100% real y la igualdad que perseguimos los deportistas paralímpicos. Porque el sacrificio en nosotros está demostrado. De hecho, me gustaría recalcar la carrera de 1.500 metros paralímpicos, donde los cuatro primeros clasificados hicieron mejor tiempo que los olímpicos este año.

Otras de las luchas es la petición a través de la plataforma change.org para hacer presión contra la desigualdad de primas por medallas olímpicas, ¿cree que se logrará el propósito?

Lo estamos intentando y sabemos que se está avanzando mucho en esta materia. Sin irnos más lejos, una medalla paralímpica en Pekín no tenía ningún premio económico. Paro aún queda mucho camino por recorrer. Todavía estamos cobrando prácticamente una tercera parte de lo que cobra un medallista olímpico. A partir de Londres se empezó a dar un premio económico por medalla y estamos en el camino de igualar los premios. Queremos que se reconozcan nuestro esfuerzo y nuestro sacrificio. Somos deportistas de alto nivel, no es deporte de rehabilitación ni de ocio. Esperemos que el gobierno español tome nota y se ponga las pilas.

¿Cuál es el mejor y el peor momento que recuerda en su carrera?

Qué complicado… El mejor quizá fue cuando me proclamé campeón del mundo individual en 2010, porque hacía apenas dos o tres meses había perdido a un familiar de forma repentina. Fue un palo muy gordo para mí y me propuse poner todo de mi parte. Desde pequeño él me estuvo apoyando en todo lo que hacía y quería quedar campeón para él. Estoy seguro de que me ayudó. Y el más duro lo sufrí en los juegos de Pekín en 2008. Yo iba como número uno del ranking, llegaba con una edad muy buena y en un extraordinario estado de forma. Pero al final, en una competición de ese nivel, todo puede pasar. No supe estar a altura, quizás por mi autoexigencia y no me salió a nivel individual como esperaba. Aunque en apenas dos días pude volver a dar lo mejor de mí en la competición por equipos.

¿Quién ha marcado su trayectoria?

En primer lugar, mi padre. Si hoy día soy deportista es porque he crecido en un ambiente familiar de deportistas. También mi primer entrenador de Guadix (Granada) y mi entrenador actual, Vladimir Choubine, al que considero mucho más que un entrenador. Tenemos una gran complicidad después de tantos años y solo me queda agradecerle que apostara por mí desde el principio.

¿Algún referente deportivo?

A nivel general, me veo muy reflejado en Rafa Nadal, que nunca da un partido por perdido. E intento, en la medida de la posible, tener esa fuerza mental que tiene él. Y en cuanto a tenis de mesa, me gusta mucho Sansonov por la tranquilidad que transmite y, sobre todo, la humildad y los valores de sencillez y de saber estar.

¿Se considera supersticioso o maniático a la hora de competir?

No especialmente. Cuando juego sí es cierto que suelo doblar la toalla cada vez que puedo y colocarla bien, pero no considero que sea una manía. Es más algo que viene en mi personalidad. Soy una persona muy ordenada, suele llamar la atención a mis compañeros de equipo.

¿Qué cree que le diferencia del resto como jugador de tenis de mesa?

Quizás la fuerza mental y no creerme mejor que nadie. El deporte me ha enseñado eso, a que cuando crees que lo tienes todo hecho te llevas más de un golpe.

Además, también es profesor de Educación Física en un colegio de Granada. ¿Les ha explicado a sus alumnos su deporte?

Hoy en día, con las nuevas tecnologías y las redes sociales, los niños saben casi más que nosotros. Y cuando yo llegué de Río, por ejemplo, ellos ya me habían visto en la tele o en vídeos por internet y sabían perfectamente cómo se llamaban mis compañeros de selección, me preguntaban que por qué perdió este con el otro  Y se saben los nombres hasta de mis rivales. Al final, lo que intento transmitirles es la esencia del deporte, unas veces se gana y otras se pierde, pero hay que estar preparado para todo y saber afrontarlo y mejorarlo.

¿Qué va a pasar este año con el equipo de Rivas?, ¿cómo ve su futuro?

Ahora mismo me encuentro sin equipo. En Rivas tienen problemas económicos con el primer equipo de Súper División. Ellos están intentando buscar aportes económicos para intentar fichar en la segunda vuelta. Si a partir de enero o en estos meses encuentro cualquier otro equipo con objetivos factibles para mí y llegamos a un acuerdo, ahí estaré.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here